James Rhodes, Abusos Sexuales y Mucha Música

James Rhodes

Hoy es el Día Mundial para la Prevención del Abuso Infantil. Y por eso, he decidido escribir sobre James Rhodes, los Abusos Sexuales en la Infancia y la Musicoterapia.

James Rhodes me encanta. Su libro autobiográfico Instrumental es una muestra de las secuelas que puede dejarle a una persona haber sufrido Abusos Sexuales en la Infancia. En su caso: años de Drogadicción, Trastornos Psiquiátricos e intentos de Suicidio. Pero poniendo todo esto a un lado por un momento: lo que más disfruto de esta obra y de él, es cómo habla de la música. James tiene el don de acercar la Música Clásica a todo el mundo, poniendo las piezas musicales en contexto, mostrándonos cómo cada pieza musical es una historia, que nos cuenta la vida del autor (o todas sus desgracias), qué le estaba sucediendo en el momento en que la compuso y qué nos quiere transmitir con esa pieza.

Pero ante todo, James, en su biografía, nos habla del poder sanador de la música, de cómo le ha ayudado y todo lo que ha significado para él a lo largo de su vida:

“… la música me ha salvado la vida de una forma muy literal, y creo que también la de un montón de personas más. Ofrece compañía cuando no la hay, comprensión cuando reina el desconcierto, consuelo cuando se siente angustia, y una energía pura y sin contaminar cuando lo que queda es una cascara vacía de destrucción y agotamiento.” 
 – James Rhodes, “Instrumental” página 8

En España, se estima que el 23 por cien de las niñas y un 15 por cien de los niños sufre abusos sexuales antes de los 17 años. (López y otros (1994) “Los abusos sexuales a menores. Lo que recuerdan los adultos”) Suceden en todas las clases sociales y culturales y al rededor del 86% de los casos son cometidos por familiares o personas cercanas.

Las consecuencias para los niños que lo sufren pueden ir desde trastornos del sueño y cambios en la conducta alimenticia hasta el consumo de drogas, conductas autolesivas y trastornos mentales. En los adultos que lo han sufrido de niños las secuelas pueden variar: dolores crónicos, desordenes alimenticios, depresión, ansiedad, estrés post-traumático o intentos de suicidio entre otras.

Los números son muy altos y las secuelas importantes. Es primordial no girar la vista hacia otro lado con este tema. Dentro de mi formación, como profesional que trabaja con menores, y con adultos en terapia, está incluida la formación en “Abuso Sexual Infantil: Cómo prevenirlo, cómo detectarlo y de qué forma intervenir”. Creo que es una formación que todas las personas que trabajan con menores deberían tener. Los profesionales destacan que si se pilla a tiempo, las secuelas de los abusos sexuales son mínimas.

¿Cómo puede la Música ayudarnos cuando hemos vivido experiencias como estas?:

“La música puede llevar luz a sitios a los que nada más llega.” 
– James Rhodes, “Instrumental” página 260

La Música va directa a las emociones, cómo si fuera un rayo láser. Nos acoge, nos comprende, nos acompaña, da voz a aquellas cosas que de otra forma no somos capaces de expresar. Podemos descargar toda nuestra rabia o frustración golpeando un tambor. O un ritmo estable, también nos sostiene cuando lo necesitamos. La música nos  sirve de medio para expresar nuestra mayor tristeza, desolación y pena. Viene al estado emocional  en el que estamos para acompañarnos y acogernos, nos arropa, nos acuna, nos envuelve y nos transporta a un estado donde nos sentimos más tranquilos, seguros y en paz. Las letras de las canciones ponen voz a todo el conjunto de experiencias que no sabemos cómo poner en palabras. Y en definitiva, la Música, nos da la sensación de seguridad y confianza que necesitamos.

James Rhodes es una prueba muy buena del poder de la Música para acompañar y sanar nuestras heridas.

“…Para mi era una demostración del poder de la Música y de su capacidad de traspasar incluso la medicación más fuerte, y quizá proyectar un leve destello de  luz sobre una situación por lo demás jodida….Ahora sé que la música cura. Sé que me salvó la vida, que me mantuvo a salvo, que me dio esperanza cuando no la había en ningún otro sitio”. 
 -James Rhodes, “Instrumental” página 223

Deseo que llegue el momento en el que las labores de prevención y educación de la sociedad eliminen todos los malos tratos y abusos. Si estás sufriendo o has sufrido abusos sexuales en la infancia, pide ayuda, te lo mereces.

Sólo de esta forma, podremos simplemente pararnos a escuchar, para disfrutar de la Música.

¿Te gustaría compartir de qué forma te ayuda la Música?

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