Paro. Respiro. Siento. Escucho.

Musicoterapia

El Silencio:

Cuando presenté mi trabajo de Fin de Máster en la universidad, había hecho mediciones de todos los sonidos que había habido durante las sesiones de Musicoterapia. Tenía cuadros y gráficas de los instrumentos que se tocaban, la intensidad con la que se tocaba, las emisiones verbales de la niña con la que trabajaba, las canciones que cantábamos y la música que escuchábamos. Había dividido incluso las emisiones verbales en fonemas y había relacionado la cantidad con el estado de ánimo, la atención y la interacción con la Musicoterapeuta.

Cuando llegó el momento de intervención de los profesores que estaban en el tribunal, uno me preguntó: Lucía ¿cómo has medido los silencios?. No los había medido. Él no tuvo que decirme nada más porque yo ya había comprendido lo que me quería decir.

¿Por qué es tan importante el silencio entonces?

¿Te imaginas la Música sin silencios?, ¿te imaginas una conversación sin espacios?, ¿sin silencios?, ¿sin momentos de pausa par tomar aire, reflexionar, poner más atención o pensar en lo siguiente que vas a decir?.

¡SERÍA AGOTADOR!

El silencio nos hace parar.

El silencio en mitad de todo el ruido nos hace poner atención. ¿Nunca te ha pasado que estás en un sitio con mucho ruido y cuando de repente se queda todo más tranquilo te das cuenta y piensas?, ¡wow, qué silencio!. O en un concierto de Rock cuando la banda deja de tocar en mitad de una canción y en ese momento, en ese silencio, es cuando todo el mundo pone el 100% de atención y concentración para ver cuando retoman con la canción.

Un silencio, a veces lo dice todo, más que un montón de palabras.

Muchas veces pienso que en los momentos de silencio es cuando más escuchamos.

La parte de atrás de mi Ipod tiene un grabado que dice:

Paro. Respiro. Siento. Escucho.

Para mi es un recordatorio que llevo conmigo en mi día a día. Me recuerda que tengo que parar, encontrar un momento de silencio, respirar para conectar conmigo misma, sentir como están mis emociones y mi cuerpo, y sólo en ese momento puedo empezar a  escuchar en un estado óptimo de atención y concentración.

Te invito a que encuentres un pequeño momento de silencio a lo largo de tu día que te permita Parar, Respirar, Sentir y Escuchar para darte cuenta de cómo estás y bajar las revoluciones y poder continuar tu día con más atención, concentración y serenidad.

Yo hago un par de respiraciones y me tomo una infusión. ¿Y tu?, ¿cómo te paras a escuchar el silencio?.

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